¿Qué te dan de Comer después de una Ablación Cardiáca?

comida de hospitalSi a pocos minutos de salir del quirófano, luego de un procedimiento quirúrgico a tu corazón lo primero que preguntas a la enfermera es ¿Ya puedo comer?… Creo que debe haber algo mal con el orden de tus prioridades. Luego de formular esta pregunta la enfermera me sonríe como diciendo “¿Qué le sucede a este joven? ¿A caso no va a preguntar por cómo salió su cirugía?”, y responde “Si, ya puedes comer pero debe ser algo liviano, como unas galletas de soda y jugo en agua”; Asenté la cabeza como el más obediente de los pacientes y terminé comiéndome una almojábana y un pandebono, demostrándome nuevamente que la comida es lo mejor para  levantar a cualquier enfermo (Lo siento, tenía demasiada hambre).

Pues bien, el viernes de la semana pasada fui operado del corazón, de manera muy rápida les explicaré qué es lo que tenía y en qué consiste el procedimiento al que fui sometido (de esta forma me ahorrare el trabajo de tener que explicarle a cada persona que me pregunta de qué me operaron y por qué, así puedo solo decirles “Lee mi blog, ahí está la explicación de todo :) “): El corazón viene con un número normal de nervios, hay algunas personas (como yo) que nacimos con unos pocos de nervios de más, cuando la corriente eléctrica del corazón se desvía por uno de estos nervios excedentes se crea un latido anormal del corazón llamado arritmia; Estas arritmias pueden generar ataques de taquicardia y a nadie le gusta sufrir de taquicardias, son horribles, tu pulso cardíaco se acelera, sientes que te vas a infartar y tu corazón se partirá en 2 como un coco, además acortan la vida del corazón y en ocasiones genera asfixia o desmayos.

Para curar esto me hicieron un estudio electrofisiológico (por segunda vez) que básicamente es ingresar algunos catéters por la arteria femoral ubicada en la ingle y otro por el cuello para llegar a mi corazón, provocarme ataques de taquicardia y de esta manera identificar los nervios que me estaban “jodiendo” para cauterizarlos. Cabe resaltar que en este procedimiento debes estar despierto para que cuando te induzcan los ataques de taquicardia puedas gritarle al doctor “¡Por favor pare ya, a caso me quiere matar!” Es broma, pero si debes avisar al doctor cuando sientas que el ataque es demasiado fuerte o te duele el corazón 😉

No sé por qué en esta ocasión no me retiraron todas las sondas en la sala de cirugía y me dejaron el tubo por el que ingresaron los catéters en la vena femoral, el caso es que cuando me lo sacaron en la sala de cuidados intensivos casi me desmayo del dolor, la enfermera sacó el tubo el cual sentí como si saliera desde mi cadera y debía presionar por 30 minutos la herida para que esta parara de sangrar; Con mis dientes clavados en mi labio inferior para liberar el dolor comencé a sentir una gran sensación de sed, le pregunto a la enfermera si me podría regalar un vaso con agua a lo cual me responde que si, mientras pone todo el peso  de su cuerpo con sus manos en mi entrepierna derecha, la sensación de sed se convierte en unas ganas casi incontenibles de vomitar precedidas por un sudor frío tétrico, mi presión cardíaca bajó y veía borroso, estaba a punto de caer en la inconsciencia del desmayo. Afortunadamente no me desmayé, las enfermeras me pusieron las piernas hacia arriba, logré concentrarme en mi respiración y aquí entre nos creo que el pandeboníto y almojabaníta que me había comido hacia unos minutos me ayudaron muchísimo 😛 .

Ahí estoy yo, haciendo lo que más me gusta hacer y ¿Qué crees?, ¿Has escuchado lo que la gente normalmente dice de la comida de los hospitales?… ¡Pues es verdad! Creo que las personas que dirigen las cocinas para los enfermos piensan que estamos todos muertos, ya que está comida tiene la cierta particularidad de no saber a nada y si te regalan un sobre con 1 gramo de sal déjame decirte que te sacaste la lotería.

No concuerdo con las personas que dicen que la comida para enfermos es desabrida ya que no puede tener ingredientes contraproducentes para su recuperación, al igual que el reconocido chef ingles Heston Blumenthal, creo que la comida no debe estar necesariamente cargada de sal, condimentos y grasas para saber bien, por lo cual la comida de hospital podría ser mucho sabrosa y sana a la vez, así que no sé si está reconocida fama gastronómica de los centros de salud es debida a una cuestión de falta de conocimiento en los alimentos o de costos.

Arroz blanco, papas fritas, carne de cerdo con un toque dulce (creo que era un poco de ciruela) y zamba de zapallo, No hay mucho que puedo decir con referente a este platillo… Que era comida sana supongo 😛

De lo que si tengo mucho por resaltar y agradecer es al centro médico DIME y al doctor Efrain Gil que me operaron, excelente atención, profesionalismo del más alto nivel, espacios amplios, limpios y modernos; A fin de cuentas esto lo más importante, que te dejen bien de salud y no que tan buena es la comida que te dan, pero este es un blog de gastronomía y como lo dije al principio, tengo un problema con el orden de mis prioridades.