Por que Comiendo puedes Arruinar tu Mundo: Parte 1

Gastronomía responsable

“Estar en la ignorancia es tan nocivo, que algo tan simple como lo que comemos se puede convertir en un tema de salvación o destrucción para las generaciones presentes y futuras”.

Me siento un poco raro escribiendo respecto a lo que estoy a punto de escribir, no quiero que me pienses como el desquiciado desnudo parado en un espacio público con un cartel, lanzando algún mensaje apocalíptico a grito tendido, pero siendo sumamente coherente con el nombre de mi blog creo que es un tema necesario de poner sobre la mesa, y aunque en general lo que hago aquí es hablar de cosas deliciosas, o lugares que visito donde también sirven cosas deliciosas, siempre he considerado que mi labor principal es la de educar. No es que me de ínfulas de muy “educador”, pero en lo poco o mucho que sé me gusta compartir, y más aún cuando son temas de este “calibre”.

Y pues ya que este es un tema mucho más denso de lo que suelo escribir, decidí dividirlo en 2 publicaciones como para que no sea tan “ladrillo” jeje.

Voy a suponer que eres una persona de bien, y que eres una de esas personas de bien que consideran ser personas de bien, obrando como la sociedad lo aprueba, no haciendo daño a los demás ni a tu entorno. Ahora te preguntó ¿Estás 100% seguro o segura de ello? Déjame decirte que en la actualidad, toda esta euforia del capitalismo ha hecho que hasta las cosas más esenciales y puras de la vida sean alteradas, corrompidas y manipuladas para obtener solo una cosa, mas dinero.

Una de esas cosas esenciales de la vida son nuestros alimentos, y a pesar de que consumir alimentos hacen parte cotidiana y fundamental de cada ser humano sobre la faz de esta tierra somos absurdamente ignorantes al tema, no sabemos qué es lo que comemos, de donde viene, cómo lo hicieron y qué consecuencias pueden haber para el entorno e incluso para otras personas al consumir de la forma en que lo hacemos.

Las grandes centrales de abasto como CAVASA (centro de abastecimiento del valle del cauca), colosales plazas de mercado (galería Santa Helena) y gigantescas superficies (Almacenes Éxito, Jumbo, Olímpica, etc.), aunque nos puedan ofrecer variedad y tal vez economía, en realidad son en parte responsables por toda esta decadencia alimentaría que esta sufriendo no solo nuestro país, sino el mundo entero, pero a la final los únicos responsables somos nosotros, por la ridícula cultura de consumo que hemos adoptado, donde lo esencial para vivir debe ser “regalado”, y lo que es innecesario si aceptamos que cueste un “ojo de la cara”.

Este tema es sumamente extenso, pero hay 3 focos principales en los que realmente debemos prestar más atención, bueno en realidad son dos, pero uno tiene dos raíces:

  • Monocultivos contra nuestra salud.
  • Monocultivos contra la naturaleza.
  • Abuso del agricultor o campesino.

Monocultivos contra nuestra salud

semillas transgénicas

Todos sabemos que la naturaleza es supremamente sabia, la diversidad que vemos en nuestras tierras (o bueno, los que hemos tenido la posibilidad de ir a áreas donde la cochina mano corporativa no ha tocado los suelos) no es en vano, esta diversidad de plantas, frutos, verduras, arboles, etc., tiene un sin fin de propósitos. Comencemos por los cultivos mismos. Es bien conocido que a los cultivos les caen plagas (la broca por ejemplo es uno de los archienemigos del caficultor), ¿Sabías que hay plantas que al estar cerca de otras plantas ayudan a que estas no les caigan plagas?, pero no, lo que es normalmente aceptado en nuestra sociedad es que la forma de acabar con estas plagas sea dándole un hermoso baño a los cultivos con deliciosos, nutritivos y saludables pesticidas o herbicidas. 

Paro ahí no termina la cosa, porque se ponen aún más lindas, ¿Has escuchado de los cultivos transgénicos? Pues bueno, resulta que con el cuento de que el mundo está aguantando hambre por que las técnicas antiguas de agricultura no dan abasto y tampoco los productos que la naturaleza nos ha dado, algunas empresas han comenzado a alterar la genética de diferentes semillas y animales, con el fin de que en sus rasgos se hagan más “fuertes” contra las plagas, crezcan más y en menos tiempo.

Hasta este punto podríamos pensar “Bueno, si son plantas que crecen más y más rápido pues está bien, porque así la agricultura es más productiva y habrán menos niñítos llorando por hambre”, el problema es que algunas de esas características, como el hecho de que sean resistentes a las plagas, enfermedades de la tierra o químicos, son pésimas para nuestro organismo por el simple hecho de que muchas de estas plantas fueron alteradas genéticamente para que produzcan su propio veneno, y de esta manera no contraerá un mal en específico, es decir que comemos verduras venenosas literalmente; Otras fueron manipuladas para que al rociarle una buena porción de herbicida no mueran, esto resulta en un hermoso tomate lleno de licopeno (bien conocido por sus propiedades anti cancerígenas) pero bañado en veneno potencialmente cancerígeno, toda una ironía.

¿En qué momento las verduras y frutas que nos hacían tanto bien, se corrompieron de tal forma que ahora nos asesinan lentamente? Fue en el preciso instante en que nos dejamos convencer de que la naturaleza era obsoleta y que los conocimientos ancestrales en agricultura de nuestros antepasados no eran lo suficientemente eficientes para nuestra economía creciente.

Por eso ahora compañías como Monsanto, Syngenta, Delta & Pine Land, Bayer, entre otras, se dedican invadir el mundo con sus semillas venenosas, bajo la premisa de ser los “mesías del hambre mundial”, patentando además todo lo que se les permita patentar, incluyendo cosas vivas como las semillas. ¿Puedes creer que si tu compras semillas de estas empresas, estás en la obligación de que al final de la cosecha debas botar todas las semillas, y comprarles a ellos una nueva producción de semillas para tu siguiente cultivo? Así es, si tu guardas las semillas y las usas para cosechar tu siguiente temporada, te caerá todo su combo de onerosos abogados para demandarte y quitarte todo lo que tengas, porque sus semillas tienen patente. Muy “careconchas”, ¿No?

Pero vayámonos a un contexto más cercano, porque si, aquí en Colombia también nos dejamos joder, y bien jodidos. Hace algunos años rige la Ley 970 emitida por el ICA (Instituto Colombiano Agropecuario), apenas para los tiempos de tratado de libre comercio con EEUU, la cual de manera muy simple obliga a los campesinos a comprar semillas certificadas por el ICA (además de todos los productos químicos que el paquete técnico también les obliga), descartando por completo las semillas criollas y a los pequeños productores, y gracias a la Ley 1032 del 2006 del código penal, estos mismos campesinos podrán ser judicializados, multados o encarcelados si hacen lo que ellos y sus antepasados han hecho toda la vida, escoger lo mejor de sus semillas para la siembra del siguiente cultivo. Desde que rige esta ley se han quemado miles de semillas propias de nuestros suelo para darle única cabida a las semillas venenosas que ya sabemos de qué empresas vienen. No sé tu, pero yo lo encuentro realmente indignante.

Por último para ya terminar con este foco, tengamos en cuenta los beneficios nutricionales para nuestro cuerpo que compone tener una dieta balanceada y VARIADA, porque lo que muchas personas no saben es que de las verduras que normalmente ven en los supermercados, existen decenas, cientos y en algunos casos hasta miles de variedades de esa misma fruta o verdura, y cada una de ellas tienen composiciones únicas de nutrientes, que además despliegan una cantidad gigantesca de sabores y usos ¿Sabías que solo en Perú existen más de 4000 variedades de papa?, pero por alguna razón queremos seguir comiéndonos los mismos 4 tipos de papa de siempre…

Monocultivos contra la naturaleza

monocultivos

Los monocultivos se “defecan” en la tierra principalmente de dos maneras:

  • Matan la tierra: Monocultivos como la caña de azúcar o pino por ejemplo, erosionan la tierra de un modo abrumador, dejando estos suelos luego de haber drenado todos sus nutrientes totalmente inservibles e inertes. El suelo da gran variedad de nutrientes a las plantas, pero estás también a medida que van dejando caer sus hojas muertas, frutos, etc., van regresando estos nutrientes al suelo, y en la misma variedad, ya que en un suelo de campo “normal” como sabemos hay varias especies de plantas; Si tienes un monocultivo estarás absorbiendo la vida del suelo, sin retornar nada a cambio, y lo cual se traduce a que tarde que temprano te quedarás sin suelo para sembrar, lo que termina en hambre. Un negocio bastante estúpido si nos ponemos a pensar.
  • Eliminan otras especies de plantas: Como saben los monocultivos transgénicos son manipulados genéticamente para ser resistentes a todos los pesticidas, herbicidas y químicos que les agregan para que su producción sea rápida y “perfecta”, por lo cual al hacer el riego de estos elementos sobre la tierra, las plantas que son naturales son aniquiladas, pues obviamente no tienen la capacidad de resistir estos deliciosos ingredientes humanos. Por otro lado a través de la polinización, estas plantas van “infectando” las otras especies de plantas naturales, y así, con este sistema tradicional de reproducción de las plantas, los genes de estas semillas transgénicas se van mezclando con las semillas naturales, las cuales van adquiriendo las mismas propiedades nocivas.

Y bien, como te decía este tema lo dividí en dos publicaciones para que no cayera demasiado pesado, aunque sé que muy posiblemente este lo fue pero viejo, vieja, son cosas de las que hay que estar enterado e informar a la gente, no nos podemos hacer los de la “vista gorda” (por cierto nunca he entendido por qué se dice “vista gorda” jeje) y mirar para otro lado porque esto es un acontecimiento que se da día a día, mientras hacemos nuestra vida pensando en cualquier otra banalidad, y es algo que nos afecta directamente, pues se están metiendo con nuestro hogar y lo que comemos, o ¿Qué sentirías si alguien se metiera a tu casa, la destruye toda pero además se mete a tu nevera y le hecha un baldado de veneno a todo lo que hay dentro?… Bueno no es una analogía perfecta jeje, pero es más o menos lo que está sucediendo, así que pilas.

En el próximo post de esta serie les hablaré de cómo estamos acabando con nuestros campesinos… Sé que no queremos eso.

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