5 Tipos de Personas con las que Todo Foodie Inconscientemente Evita Salir a Comer

comiendo solo

Entre mis varias ocupaciones actuales de la vida adulta, tengo pequeños espacios para reflexionar de diversas cosas, algunas productivas, otras banales (pero siempre interesantes 😛 ), y justo una de ellas surgió mientras manejaba camino al norte de la ciudad, y fue como un momento de revelación, una pregunta generada por un estado actual de mi vida del cual no era consciente, que inconscientemente ignoraba, y esa interrogante fue “¿Qué amigos u amigas tengo yo para ir a comer?”, es decir amistades para salir a un restaurante, café o bar tengo varias, me refiero es a qué amistades tengo con las cuales realmente disfrute salir a comer… ¿Y cuántas son?

Mientras intentaba ponerle una cifra a ese número de camaradas de comidas, buscaba las diversas razones de por qué no me fue fácil contestar a esta pregunta, y visualizando todos esos posibles motivos pensé que no sería raro que a un gran número de personas que amamos no solo comer, sino también la comida, podríamos padecer de lo mismo, ausencia de “compinches” para comer.

Confieso que no soy la persona más carismática ni sociable del mundo, así que además de la “antipatía” innata que genera mi rostro en algunas personas antes de conocerme, pongo a continuación un listado de ciertos tipos de personalidades de comensales, que si bien pueden ser muy buenos amigos tuyos en la vida general, a la hora de comer les has empezado a hacer el feo, consciente o inconscientemente, porque con ellos no tienes un vínculo glotón, y ese vínculo para gente como tu y yo es hermoso, y sagrado:

EL TACAÑO

Es ese ser al que una promoción de 4 empanadas por $1.000 pesos le parece costosa. Con el o ella básicamente no vas a ningún lado a comer, sea porque todo le parece carísimo, porque te hace sentir verguenza ajena al llegar a un lugar, hacer cara de chihuahua asustado al ver los precios del menú y solo pedir un vaso con agua, o porque te irrita ver lo increíblemente mezquino que es consigo mismo.

Algo a favor de este tipo de compañero de aventuras gastronómicas es que es un “todo terreno”, así que puedes disfrutar todo tipo de comidas con el o ella. Claramente esta transmutación de su esencia solo se da cuando el banquete le cuesta $0 pesos.

EL REMILGOSO

Persona que sin padecer algún tipo de enfermedad que le requiera una dieta especial, ni tener fines estéticos o de salud general, pero si bajo la noble y firme premisa de joder al prójimo, le ve “peros” a todos los ingredientes de todos los menús del globo terráqueo.

Este es el tipo de amistad que van a un restaurante, ordena una Ensalada Cesar, y pide que por favor le quiten los crutones y el queso parmesano; También puede pedir un Tamal sin masa o un Choripan sin pan, ni Chimichurri…

El Remilgoso casi nunca resulta tacaño, de hecho son conscientes de que molestan más que una hormiga entre las nalgas, por eso no suelen chistar por los precios de la comida y hasta dejan buenas propinas.

EL “GOURMET” X (REMILGOSO QUE CREE QUE SABE)

Resultado obtenido al fusionar un escrupuloso con un fanfarron… ¿Lindo cierto? Cuenta con las mismas “bondades” del remilgoso, la diferencia radica en que esta bella persona ha hecho tal vez 1 curso de cata de vinos, vio muchos realitys de cocineros, o que por voluntad propia o invitación de un tercero fue alguna vez a un restaurante de mantel lujoso, y ya con esto se considera una especie de “sensei” del arte milenaria de comer.

Esta persona por lo general es de las que te mirará muy mal si llegas a maridar un pescado con un vino tinto, ya que en alguno de sus espacios de ocio vio en facebook una infografía que así lo decía, devuelve un buen corte a la parrilla que el mismo pidió termino medio porque está “crudo”, o alabará un Mojíto Cubano si lo está bebiendo en el bar más “in” del momento, así lo hayan preparado con vodka.

Si tienes la capacidad de bloquear tus sentidos y hacer caso omiso a las barbaridades que pueda hacer o decir, el “Gourmet” X es una persona con la que podrás ir a buenos lugares.

EL QUE VA A LA FIJA

En cierto punto, todos tenemos un poco de “El que va a la fija” y aplicamos su forma de actuar en algún momento, yo por ejemplo hay días en los que no estoy para hacer exploraciones, no estoy con el ánimo para recibir una decepción gustativa así que simplemente voy a buscar esa comida en ese lugar que ya sé me va a gustar, sin embargo hay gente que nunca tiene la intención de descubrir algo nuevo, literalmente.

Los y las que van a la fija SIEMPRE VAN A LOS MISMOS LUGARES, y si de alguna forma lograste sacarlos de su zona de confort pedirán la cosa más parecida en ese lugar a lo que siempre comen. Son personas que tienen el privilegio de ir a un restaurante de comida de mar, al lado del mar y ordenan carne asada, también podrían ir a Nápoles – Italia, la cuna de la pizza y buscar un lugar donde les vendan su carne asada…

Si tienes un amigo o amiga que es de los que va a la fija, y uno de esos lugares también es de tu agrado pues felicidades, será un fiel acompañante cada que deseen comer lo mismo.

EL “GOURMET” REAL

Aquí mi principal piedra en el zapato, pues son ese tipo de personas a las que respetas pero con las que no compartes sus ideas, y es que el “Gourmet” Real es aquel individuo que realmente sabe de comida, conoce sus orígenes, diferentes impactos que genera en la sociedad, maridajes y variados datos que solo alguien que de verdad adora comer se preocupa por saber, y con el o ella puedes tener conversaciones sumamente interesantes entorno a este tema.

Lastimosamente, he influenciado en parte por su nivel de conocimiento de la gastronomía, tienen preferencias refinadas a la hora de elegir qué comen y en dónde, es decir, con alguien de este perfil no puedes comerte un plato de Lechona de $5.000 pesos de un puesto callejero, tampoco disfrutar de un desayuno tradicional en la plaza de mercado, y mucho menos confesar que en ocasiones vas a McDonald’s y te comes un McFlurry… Todo lo anteriormente nombrado es sacrilegio.

Nuevamente si tienes pensado ir a un buen restaurante, este tipo de acompañantes son muy amenos.

Si quisiera entrar más en detalle con este tema habrían muchas más tipos de conductas que podría distinguir como no deseadas para ser el comensal acompañante de alguien que le apasiona la comida, pero la idea no es hacer de esto un ladrillo indigerible, así que lo dejaré hasta aquí pero no sin antes hacer la descripción de quienes para mi, son el estilo de personas con las cuales resulta interesante, divertido y ameno salir a comer:

EL IDEAL

Tal vez el nombre que le puse a este grupo de personas se lea un tanto pretencioso o exagerado, pero realmente es el tipo de gente con el que te deseas topar en la vida para salir a engullir. Cuentan con el mismo o casi el mismo conocimiento de la comida que pueden tener un “Gourmet” Real, así que con el o ella también puedes sentarte a hablar horas de diferentes tipos de platillos, restaurantes, anécdotas, etc., Pero con la importantísima diferencia de que este tipo de personas saben apreciar la comida en las diferentes formas y expresiones que se pueden encontrar en cada cultura.

El Ideal es fiel a si mismo, a lo que sabe, a sus gustos, pero tiene la mente abierta a vivir nuevas experiencias así que encuentra placer y belleza en los platillos más populares y tradicionales como lo podría ser una Papa Rellena, al igual que en el más sofisticado e intrincado platillo que pueda degustar en un restaurante con 3 estrellas Michelin, y por supuesto cuenta con el sentido común necesario para no ponerlos en la misma balanza de comparación.

Este estilo de personas pueden venir en otra versión y es cuando recién están entrando en el mundo de comer conscientemente por placer y enriquecimiento personal (algunos solo comen por necesidad fisiológica, otros se quedan en placer), es decir que pueden no contar con mucho conocimiento aún de la comida, pero tienen toda la actitud de aprender, explorar, descubrir, oler, preguntar, saborear, tocar, ver, oír, siempre con respeto y eso, también los hace muy buenos acompañantes pues estarán atentos a todos los datos del mundo gastronómico que tengas para darles y que en general ninguno de tus amigos quiere escuchar jeje.

¿Y tú qué otro tipo de personas crees que son incómodas como acompañantes en tus salidas culinarias?, o al contrario, ¿qué otro estilo de personas crees que son muy buenas colegas de tenedor y cuchillo?

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